// Actualidad · Contexto europeo

// 15 de septiembre de 2026

España no es la única con retrasos: así ha ido la nueva TDT en Alemania, Italia, Francia y Reino Unido

Si tienes la sensación de que España lleva una eternidad hablando de la nueva TDT sin que termine de llegar del todo, hay un dato que consuela poco pero explica mucho: casi ningún país europeo ha hecho esta transición según el calendario que anunció al principio. Comparar cómo lo han vivido otros países ayuda a entender por qué España ha optado por un proceso tan gradual y por qué, probablemente, todavía queda recorrido.

Alemania: el alumno aplicado (2017-2019)

Alemania es, con diferencia, el país que mejor ha ejecutado el cambio. Empezó a emitir en DVB-T2 con codificación HEVC el 29 de marzo de 2017, inicialmente con un paquete de unos 40 canales concentrados en las grandes ciudades, y se marcó como objetivo que a mediados de 2019 el nuevo estándar cubriera todo el país. Cumplió ese plazo con relativa fidelidad: en apenas dos años completó una transición que a España, solo en su primera fase, ya le ha costado más de siete (desde que el Real Decreto de 2019 puso la primera fecha sobre la mesa).

La clave alemana fue no mantener un DVB-T "de siempre" en paralelo indefinidamente: en vez de dos fases largas como en España, concentraron el esfuerzo en una transición más corta y decidida, aceptando el coste de dejar sin señal antes a quien no se hubiera adaptado.

Italia: el espejo en el que España prefiere no mirarse

Italia es el ejemplo de cómo este tipo de procesos puede complicarse. El cambio a DVB-T2 se anunció originalmente para completarse el 30 de junio de 2022. Desde entonces, la fecha se ha ido retrasando varias veces:

  • Primero se movió a enero de 2023.
  • Luego al 10 de enero de 2024.
  • Ese plazo también se incumplió, y el primer paso real no llegó hasta la noche del 27 al 28 de agosto de 2024, cuando la RAI convirtió uno de sus múltiplex (el "Mux B") a DVB-T2, y solo para tres canales secundarios (Rai Storia, Rai Scuola y Rai Radio 2 Visual), no para los canales principales.
  • A día de hoy, sigue sin existir una fecha oficial de apagón definitivo, aunque algunas estimaciones del sector lo sitúan en 2025 o más adelante.

¿Por qué tantos retrasos? El motivo que dio públicamente la propia RAI fue revelador: a finales de 2023, unos 19 millones de italianos (8,4 millones de hogares) todavía no tenían un televisor compatible con DVB-T2, y la cadena pública no quería dejarlos sin cobertura justo antes de la Eurocopa 2024 y los Juegos Olímpicos de París. Italia sí lanzó, eso sí, un programa de descodificadores gratuitos a domicilio para mayores de 70 años con rentas bajas, un tipo de ayuda más focalizada que las que hemos visto en España.

Francia: la transición más lenta y prudente

Francia va, si cabe, más despacio que Italia. Su primer paso real no llegó hasta enero de 2024, cuando activó un multiplex adicional (llamado "R9") emitiendo en DVB-T2 y HEVC, pero de forma limitada: solo France 2 (desde finales de 2023) y, temporalmente, France 3 durante los Juegos Olímpicos de París 2024. El resto de la TDT francesa —la inmensa mayoría de los canales— sigue emitiendo con normalidad en el estándar antiguo (DVB-T y MPEG-4), sin fecha de cambio a la vista. De hecho, hay quien en el sector calcula que el apagón completo de la TDT francesa en su forma actual podría no llegar hasta bien entrada la década de 2030 o incluso 2040.

La receta francesa se parece a la española en el espíritu (fases progresivas, conservar la TDT tradicional el máximo tiempo posible), pero yendo todavía con más cautela.

Reino Unido: el camino distinto

El Reino Unido no ha planteado nunca un "apagón" de DVB-T como tal. Desde hace más de una década, su plataforma Freeview HD emite algunos canales en DVB-T2 conviviendo permanentemente con el DVB-T tradicional, sin que haya una fecha de sustitución completa. Es, en la práctica, el modelo más parecido a "usar DVB-T2 donde aporta valor (más calidad, más canales) sin forzar una fecha límite para todo el país".

Entonces, ¿España lo está haciendo mal?

A la luz de estos ejemplos, el enfoque español —una fase 1 muy acotada (un solo múltiplex) y una fase 2 con umbrales objetivos y medibles (95% de televisores compatibles con DVB-T2, 90% con HEVC) antes de dar el salto completo— se parece más a un intento de evitar el caos italiano que a un capricho burocrático. El riesgo de fijar una fecha rígida sin comprobar antes cuántos hogares están preparados es precisamente lo que le ha explotado en la cara al regulador italiano varias veces seguidas.

Dicho esto, el otro extremo también tiene un coste: cuanto más se alargue la fase de convivencia entre ambos estándares, más tardarán los espectadores en disfrutar de las ventajas reales del cambio (más calidad, más canales, mejor uso del espectro). Alemania demostró que, con determinación política y una industria coordinada, se puede hacer en un plazo mucho más corto sin generar el caos que sí ha vivido Italia.


Fuentes consultadas: Advanced Television, Telecompaper, Macitynet e Il Software (sobre el proceso italiano), Wikipedia en francés (Télévision numérique terrestre en France) y Les Smartgrids/LCD Compare (sobre el proceso francés), Panorama Audiovisual y AreaVisual (sobre el proceso alemán), y Wikipedia en inglés (DVB-T2) para el caso británico.